Antes de estar detrás de la cámara, estuvimos delante de ella. Con el guardapolvo impecable (o no tanto) y esa mezcla de timidez y orgullo que solo tiene la foto escolar. Esas imágenes que nuestras familias guardaron, y que hoy nos sacan una sonrisa, son nuestra mayor inspiración.
Sabemos que estas fotos son para toda la vida. Por eso las tratamos como lo que son: un recuerdo que alguien va a guardar en una caja, mirar dentro de veinte años y sonreír.
Pau Aiello
Fotógrafa especializada en retrato. Antes de las fotos escolares trabajé en fotoperiodismo y fotografía documental, experiencias que me enseñaron a mirar a las personas con atención y respeto.
Llevo más de 12 años haciendo fotos escolares y tengo mi propio estudio en Buenos Aires, donde también hago sesiones de retrato.
Agustina Prato
Fotógrafa y diseñadora gráfica. Empecé colaborando con Retratos Escolares en 2021 y hoy soy socia y parte esencial del equipo.
También tengo mi propio emprendimiento de cuadernos artesanales, que dice bastante de cómo entiendo el valor de los objetos hechos con cuidado.
Estas somos nosotras. En el jardín, en la primaria, con el guardapolvo y la sonrisa de ocasión.
Alguien tomó estas fotos. No sabemos sus nombres, no los recordamos.
Hoy somos nosotras las que estamos del otro lado de la cámara, sabemos que no nos van a recordar, y está bien así.